Mallorca azul: playas, calas y rincones de mar para disfrutar cerca de Mon Port
Hay una Mallorca que huele a sal, que suena a olas rompiendo contra la roca, que se dibuja en azules imposibles al doblar cada curva de la carretera. Esa Mallorca existe y su epicentro en el norte de la isla tiene nombre: las aguas que rodean la bahía de Port d'Andratx y sus alrededores, a pocos minutos de Mon Port Hotel & Spa.
Si te hospedas en Mon Port, la naturaleza mediterránea más auténtica no es una promesa de folleto: es lo que tienes delante cada mañana. Esta guía recorre las playas, calas y rincones de mar que vale la pena explorar cuando el hotel es tu punto de partida.
Port d'Andratx: el mar empieza en casa
Antes de alejarse, merece la pena quedarse. El puerto pesquero de Port d'Andratx es uno de los más pintorescos de Mallorca, con embarcaciones tradicionales que comparten dársena con veleros de lujo y el reflejo de las casas blancas en el agua. El paseo marítimo es ideal para el primer café de la mañana o para el último vermut antes de cenar.
Las aguas del puerto son tranquilas y cristalinas. Algunos huéspedes de Mon Port se lanzan directamente desde las rocas al amanecer, cuando la bahía aún está en silencio. No hay playa de arena aquí, pero tampoco la necesitas: el agua lo compensa todo.
Cala Llamp: íntima y a tiro de piedra
A escasos minutos del hotel por una carretera que serpentea entre pinos y casas de verano, Cala Llamp es una de esas calas que se recuerdan. Pequeña, resguardada, con agua verde esmeralda y rocas planas perfectas para tomar el sol. No tiene chiringuito ni servicio de hamacas, lo que garantiza una experiencia sin ruido ni masificación.
El fondo marino es rocoso y lleno de vida: perfecta para el snorkel. Lleva tus propias gafas y aletas y dedica una hora a explorar lo que hay bajo la superficie. No te arrepentirás.
Cala en Basset y el Parque Natural de La Trapa
Para quienes disfrutan de combinar mar y montaña, el acceso a Cala en Basset a través del Parque Natural de La Trapa es una experiencia completa. La caminata desde Sant Elm, de unos cuarenta y cinco minutos, atraviesa un paisaje seco y aromático, con vistas al islote de Sa Dragonera, reserva natural protegida.
Al llegar a la cala, el contraste es brutal: una lengua de guijarros oscuros rodeada de acantilados de roca viva y agua en varios tonos de azul. La corriente puede ser intensa según la época del año, así que conviene informarse antes de bañarse.
Sant Elm y la vista a Sa Dragonera
El pequeño pueblo de Sant Elm, a unos quince kilómetros de Mon Port, merece una tarde entera. Frente a él, la silueta alargada de Sa Dragonera —isla deshabitada y reserva natural— parece suspendida en el horizonte. Desde el paseo marítimo, el espectáculo es continuo: kayakistas, veleros, el ferry que cruza hacia la isla, y al fondo, las montañas de la Serra de Tramuntana bajando hasta el mar.
Las dos playas del pueblo —Platja de Sant Elm y s'Algar— son modestas pero muy accesibles. Agua limpia, fondo de arena y poca profundidad en la orilla: ideales para familias con niños pequeños.
Cala Estellencs: la joya escondida de la costa norte
Subir por la carretera de la Serra de Tramuntana hasta Estellencs ya es, en sí, una experiencia. Pero el premio llega al bajar a pie hasta la cala del pueblo: una pequeña ensenada con guijarros negros, agua turquesa intensa y acantilados que la rodean como un anfiteatro natural. El descenso dura unos veinte minutos y es empinado, así que calzado adecuado es imprescindible.
Estellencs tiene también una pequeña terraza con bar donde reponer fuerzas después del baño. El pueblo en sí, con sus callejuelas de piedra y su iglesia del siglo XIII, bien merece un paseo tranquilo.
Cala Fornells y Peguera: el equilibrio perfecto
Si buscas algo más organizado —con servicio de sombrillas, acceso sencillo y agua igualmente excepcional— Cala Fornells, en Peguera, es la respuesta. Una cala dividida en tres pequeñas playas con pinos bajando hasta la orilla, aguas protegidas y ambiente tranquilo incluso en temporada alta.
Peguera tiene también buenos restaurantes de pescado y marisco fresco. Una tarde larga aquí —con baño, comida y paseo— es uno de los planes más redondos que ofrece el suroeste de Mallorca.
Camp de Mar: arquitectura, historia y mar
Entre Port d'Andratx y Peguera se esconde Camp de Mar, una pequeña localidad con uno de los rincones más peculiares de la costa: un islote con restaurante al que se accede por una pasarela de madera. El conjunto, con la playa de arena fina, las aguas tranquilas y la sierra al fondo, es uno de los paisajes más fotográficos de Mallorca.
La playa tiene servicio de alquiler de kayaks y paddleboards, lo que permite explorar la costa desde el agua. A primera hora de la mañana, con la bahía prácticamente desierta, la experiencia roza lo sublime.
Excursión en barco: ver la costa desde el mar
Algunas de las mejores calas de la zona —como Cala Blanca o los acantilados entre Port d'Andratx y Sa Dragonera— solo son accesibles por mar. Alquilar un barco de pequeño tamaño sin necesidad de patrón, o apuntarse a una excursión organizada desde el puerto, es la forma más auténtica de ver esta costa desde donde realmente se entiende: desde el agua.
El equipo de Mon Port puede orientarte sobre los operadores de confianza en la zona y ayudarte a organizar la salida según tus intereses y experiencia náutica.
Consejos prácticos para disfrutar el mar en Mallorca
- oLa mejor época para las calas más tranquilas es de mayo a junio y de septiembre a octubre. En julio y agosto, llega antes de las 10 de la mañana.
- oMuchas calas pequeñas no tienen acceso con coche o el aparcamiento es muy limitado. Infórmate antes de salir.
- oEl snorkel es gratuito y extraordinario en casi toda la costa de la zona. Solo necesitas tus gafas.
- oEl sol del Mediterráneo en verano es muy intenso. Protección solar alta, sombrero y agua son imprescindibles.
- oEn Mon Port puedes solicitar una cesta de picnic para llevarte al mar. Mucho mejor que lo que encuentras en los chiringuitos.
El mar de Mallorca no es un decorado. Es el protagonista. Y desde Mon Port, tienes acceso directo a algunos de sus capítulos más hermosos. Solo hay que saber dónde mirar.