Sant Joan en Port d'Andratx: la noche más corta y el verano que empieza
Hay una noche en Mallorca en la que nadie tiene prisa por irse a dormir, la noche más corta y la más mágica. Es la del 23 de junio, la víspera de Sant Joan, cuando la isla entera se queda despierta para despedir la noche más corta del año y recibir al verano como se merece: con fuego, con mar y sin reloj. Desde Mon Port Hotel & Spa, en Port d'Andratx, esa noche se vive con el Mediterráneo a un lado y la Serra de Tramuntana al otro. El escenario perfecto para entender por qué los mallorquines la esperan todo el año.
La revetla: fuego, deseos y un baño a medianoche
Sant Joan coincide con el solsticio de verano, el momento en que el día se estira al máximo antes de empezar a acortarse. La tradición lo celebra con la revetla: hogueras en la arena, gente reunida alrededor del fuego y la costumbre de saltar las llamas para dejar atrás lo viejo y pedir un deseo para lo que viene.
En los pueblos del municipio de Andratx la noche se vive de forma más íntima que en las grandes verbenas de Palma, donde el correfoc y la música toman las calles. Aquí el ritmo lo marca el mar. Y hay un gesto que casi nadie se salta: el primer baño del verano, justo a medianoche, cuando el agua aún guarda el calor del día y la luna se refleja en la bahía. Da igual la edad que tengas; esa zambullida es el verdadero pistoletazo de salida de la temporada.
El Mercado de Sant Joan, en Camp de Mar
A pocos minutos de Port d'Andratx, Camp de Mar acoge cada 23 de junio uno de los planes más bonitos de la noche: su mercado de Sant Joan al aire libre, que suele abrir de las seis de la tarde hasta medianoche.
Es un mercado pequeño y artesanal, de los que se recorren sin prisa. En sus puestos encuentras trabajo hecho a mano por artesanos de la zona, y entre paseo y paseo suena música en directo —el jazz es casi una marca de la casa— con la playa y el islote de Camp de Mar de fondo. Conviene confirmar el horario y el programa de este año en la web del Ayuntamiento antes de ir, porque puede variar de una edición a otra, pero la esencia se mantiene: artesanía, música y mar en la noche más larga.
Vivir Sant Joan desde Mon Port
La gran ventaja de alojarse en Port d'Andratx una noche como esta es la logística, que deja de ser un problema. El puerto está a un paseo del hotel, y Camp de Mar a un trayecto corto, así que puedes alargar la velada todo lo que quieras sin pensar en la vuelta.
Después del fuego, del mercado y del baño, la noche termina como debe: regresando al hotel con el olor a salitre todavía encima y el verano ya empezado. Y si al día siguiente el cuerpo pide calma, el spa de Mon Port está justo ahí para recuperar el ritmo sin salir de casa.
Una noche para quedarse
Sant Joan no es un espectáculo que se mira desde casa, es una noche que se vive con los cinco sentidos. Tiene algo de ritual colectivo —el fuego, el agua, los deseos— y algo de celebración sencilla, de estar con los tuyos al raso mientras la isla entera hace lo mismo.
Vivirla desde Port d'Andratx, entre la montaña y el mar, con el hotel a un paso, es la forma más cómoda de no perderse nada. Llega el 23 de junio. Llega la noche más corta. Y, con ella, el verano que llevabas esperando.